Querida Lola:
El otro día soñé contigo. Nada de especial, solamente estaba en tu casa y te oía nítidamente hablarme de las sencillas cosas que siempre hemos hablado. A la par me lanzabas algún que otro improperio que en tus labios me seguía sonando a miel. Nos reíamos como era nuestra costumbre y...poco a poco te me ibas desvaneciendo. Había algo en el sueño que me quería indicar que esa no era una realidad con la que me iba a encontrar al despertar. Esa inquietud me llevó a inquietarme y a querer investigar. El resultado estaba muy claro: Lola, me decías que me tenía que conformar con recordarte así, captada eternamente en esos flashes sentimentales y tiernos. "Chato es lo que hay y si no lo coges, te jodes" me volviste a recordar. Pues nada, que el final ya se sabe, lo cogí echando leches temiendo quedarme para siempre sin ese dulce de licor que me ofrecías y...te sonreí Lola y cambié de sueño.
Hoy te quiero dedicar este poema de Martí i Pol, parafraseado naturalmente y en el que me siento como Agustí. No te ofrecemos los dos flores, pero sí nuestros corazones en la mano para que los tranquilices y los duermas, meciéndolos dulcemente mientras bailas una de tus canciones favoritas, como antaño hacías.
Con inmenso cariño, Pepe
UN SENCILLO RECUERDO A LOLA
No t'he dut flors, LOLA, t'he portat
un silenci amorós, per no interrompre
el teu íntim diàleg amb la mort
que fa tants anys que dura. Compartir-te
ha estat deturar el temps, per retrobar-me
més ingenu que mai i amb un sanglot
a flor de pell, com una criatura.
No t'he dut res, LOLA, però t'estimo
més que abans aquest mar que m'ha vist créixer
i prop del qual confio de morir
d'ençà que he vist que tu m'hi acompanyaves.
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1 comentario:
¡Ay! Pepe que haria yo sin ti te quiero amigo
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