Después de pasar unos meses en que solo deseaba morirme, no pensaba más que en eso. Luego pasé a pensar que si me moría no me importaba me era completamente indiferente. Después pase por pensar que mi hija me necesitaba y no estaría bien dejarla sola todavía. Ahora he llegado a la conclusión que la vida es muy hermosa para tener que morirse, vamos que estoy más vivo que nunca, que he llegado a la conclusión de que la vida todavía me puede deparar hermosas sorpresas como la que me ha deparado desde hace muy poquito y que luchar por vivir y ser feliz ha pasado a ser la primera necesidad vital en mi mente, que todavía soy capaz de enamorarme, de dar y recibir ese sentimiento que solo experimentamos los humanos ( y según algunos estudios, los delfines) que es el único capaz de sacar todo lo bueno que una persona lleva dentro, y en mi caso el que me ha llevado a encontrar otra alma gemela dentro de este enorme universo que son las relaciones humanas con sus complicaciones y sus ventajas con todo el riesgo que conlleva el desnudar tu alma y tu corazón ante una persona que te ha llegado a enamorar en muy poco tiempo y que si encima te corresponde entonces ya es un castillo de fuegos artificiales dentro de ti que estalla en cualquier parte y a cualquier hora llenándote de una cosa que se llama ternura.
Habéis acertado, estoy ablando de AMOR
Gracias Rosa me has devuelto a la vida
miércoles, 16 de febrero de 2011
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