Treinta días puede parecer una nimiedad para aquel que disfruta de la vida, y treinta días se pueden convertir en toda una eternidad insufrible para quien, como tú, Agustí, estás todavía convaleciente del tremendo impacto que ha supuesto el que tu LOLA ya no siga a tu lado.
¿Qué son 30 días si queda una eternidad por delante sin aparente claridad?
Agustí, a tus primeros 30, seguirán otros 30, 60, 90...la ausencia de LOLA, que ahora la cuentas tan minuciosamente por días y horas, poco a poco se irá contabilizando por períodos más o menos largos, lo que la rutina y la vida te vaya dejando. El consuelo y el desconsuelo se irán sucediendo cadencialmente, a veces en un mismo día y en otras secuencialmente distantes.
Lo importante es "el cómo".Lo que estás haciendo ahora, dejando que el amor y la pena fluyan por igual es el camino para curar ausencias eternas.
Sigo emocionado todo tu proceso y se me parte el alma contemplándote triste, afligido, roto y desorientado. Cuando nacimos ya teníamos fecha de caducidad, pero nadie la quiere asumir.
Te deseo que tu amargura vaya dejando paso a la dulzura que emana natural de tu interior. ¡Vacíate ahora! y deja que se vaya filtrando suavemente por los resquicios del corazón el pálpito (palabra típica de LOLA)de toda la vida que te rodea.
Un emocionado y sentido abrazo
Pepe
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