domingo, 1 de noviembre de 2009

Como puedo quitarme esta opresión del pecho este peso atroz que me impide respirar, todas las pequeñas cosas más cotidianas me recuerdan a ti, el simple acto de tender la colada yo solo me inunda los ojos y me vence el dolor y la angustia ¿Dónde estarás? ¿te preocupa nuestro ánimo? ¿ nos estás viendo? Y un montón de preguntas más que me hago ¿Por qué a ti y no a mi? ¿ que mal hiciste para tener que irte y no poder envejecer juntos? ¿ que debo aprender de esta lección? Tengo la cabeza hecha un lío el corazón destrozado y el alma vacia.

1 comentario:

pepe dijo...

Agustí
Estás dentro de la boira espesa del dolor y aturdimiento. Si supiéramos cada uno de nosotros cuando ha de llegar el final del camino, posiblemente no tendría el mismo aliciente que ahora.
Recuerda que a tu LOLA querida siempre le gustaba estrenar los regalos y no esperar, ya que nunca se sabe si un síncope traicionero te lo impedirá. Si la situación hubiese sido a la inversa supongo que te daría algo el pensar que LOLA se lo eataría pasando fatal.
Deja Agustí que el tiempo, a veces maldito, haga su efecto curativo.
Hazte preguntas, es el tiempo de hacértelas, pero deja que tu corazón tranquilo las vaya respondiendo lentamente.
La boira espesa se irá disolviendo.
Un eneorme y cariñosísimo abrazo
Pepe