martes, 17 de agosto de 2010

Cumpleaños emotivo, Lola




Queridísima Lola.
Ayer nos juntamos un buen grupo de amigos para honrar tu memoria. Tenías que haber cumplido los 60 años, según el calendario terrenal. En tu calendario cósmico, del que ya formas parte, esta fecha resulta insignificante. Has pasado a esa dimensión desconocida y algo inquietante, en la que el tiempo no tiene ningún valor. En la dimensión terrenal en la que seguimos todavía, el tiempo sí que lo valoramos. Valoramos el hecho de que habrías entrado en una nueva década, con otro cero más en tu casillero. Valoramos el hecho de que te recordamos afectuosísimamente y que lo queremos guardar en nuestras corazones, valiéndonos de imágenes, comidas, reuniones y personas que nos mantengan viva tu llama.
Ayer paladeamos tu pastel favorito, el Selva Negra (de cojón, nos reímos con una colección de chistes de Agustín y tu avispadillo sobrino, brindamos con cava en tu nombre y recordamos viejas anécdotas tuyas. Supongo que cada uno penó tu ausencia en solitario, porque en la cena todo fue alegría y bien estar, como a tí te hubiese gustado.
Te hubiese gustado ver todos los cambios en tu casa: pintura, piscina, horno, entrada...y que los puñeteros perros siguen tan locatigüiskis como de costumbre.
El magnolio sigue creciendo vivo, alimentado con tu energía positiva. Un faro en el que mirar cuando perdamos el norte.
Con un sentido cariño, de todo corazón
Pepe